viernes, 25 de junio de 2010

Alfredo Gutarra Luján

EL PAN

“Mientras alguien mire el pan con envidia ,el trigo no podrá dormir”.
Manuel Scorza.

Hubo un tiempo en que se acabaron todos los panes del mundo . Y los hombres habían olvidado cómo hacerlo. Los más viejos se ponían nostálgicos y tejían historias fabulosas de este precioso alimento que había nutrido a muchas generaciones. Los más sabios trataban por todos los medios de encontrar una fórmula para fabricar pan.

Un día cualquiera, caminaba entre los desperdicios de un basural un hombre harapiento llamado Mendigo. Buscaba algo con qué aplacar su apetito. De repente halló algo extraño. Luego de auscultarlo, se dio con la sorpresa de haber encontrado un pan. ¡Un pan!¡Se imaginan lo que es encontrar un delicioso nutritivo y escurridizo pan! Ávidamente se lo llevó a la boca, pero, en ese preciso instante, una voz lo detuvo:

-¡Detente!-era uno de esos hombres sabios llamado científico-.No vayas a comértelo, Buen hombre –le dijo-.Ese pan es un gran hallazgo y nos permitirá conocer todos sus ingredientes para hacer pan para todos.Mendigo movió la cabeza y le contestó:
-Me lo voy a comer porque me pertenece.
-¡No lo hagas!- intervino otra voz altisonante. Era uno de esos hombres llamado Joyero, bien vestidos, barbilargo y vanidoso.-Dámelo a mí porque es una joya-dijo-Podremos reproducirlo, exhibirlo y venderlo a buen precio.
Mendigo se confundió y el pan tambaleó entre sus manos. De pronto se escuchó un gran alboroto, era una multitud de hombres pobres como él que lo rodearon y le extendieron la mano. Mendigo vio a los pobres hombres a su lado con las miradas brillantes y al instante empezó a seccionar el pan en diminutos pedacitos y les fue alcanzando a cada mano hambrienta, mientras Científico y Joyero se miraban entre sí.

Extraído del libro de cuentos: "El pan y otras miserias humanas"de Alfredo Gutarra Luján. Siete Vientos Editores. Piura 2009.



EL PAN Y OTRAS MISERIAS HUMANAS

Alfredo Gutarra Luján nació en Pampas, Tayacaja, en 1978. Estudió secundaria en los colegios “Daniel Hernández” de su tierra natal y en el “Ricardo Bentín” del Rímac, en Lima. Los estudios superiores de Historia y Ciencias Sociales los realizó en la Universidad Nacional de Huancavelica.
Publicó sus primeros relatos en la revista Miscelánea Educativa (1997) vocero de su universidad de origen. Fue antologado en Literatura huancavelicana siglo XX (2000). Dirigió la revista cultural Generación XXI (2001– 2003). Quedó finalista en el concurso “Las 644 Palabras” organizado por el Suplemento Cultural “Solo 4” del diario Correo de Huancayo con el cuento El pan (2005).
Ha publicado artículos sobre antropología andina en diversos medios. Mantiene inéditos sus libros Trebulcha: La desfiguración de un danzante de tijeras, La danza de tijeras en Huancavelica y El paraíso de las orquídeas.
Aquí un breve cometario del escritor Rafaél Gutarra, hermano mayor, desde la ciudad de Piura, al comentar su libro El Pan y otras miserias humanas.
Alfredo Gutarra Luján es mi hermano. Lo conozco desde la edad que tiene. Y lo desconocí cuando me hizo leer sus primeros escritos.
No faltaba más. Alfredo sabe a lo que se mete. Me siento un poco culpable por sus lecturas, pero no por sus perpetraciones. Y es que la escritura es un acto de fe, de voluntad, de expiación. No es fácil escribir.
Más aún, no es fácil escribir bien. Y Alfredo escribe bien. Me negué a comentar sobre sus relatos mientras no me convenciera. Pero ahora deseo estar a su altura: quiero ser preciso y breve.
El pan y otras miserias humanas es un conjunto de cuentos insólitos, modernos y desfachatados. No espere el lector una lección edificante o una historia con beneplácitos. No.
Lo suyo es la experimentación, la negación de las formas y las tradiciones, la asimilación de Valdelomar, Unamuno y Ribeyro. Extraña combinación para un autor que ha decidido vivir en Pampas.
Su lenguaje se blande como ese cuchillo filudo que acaba con la vida de Matías en “Mi pequeño enemigo” y su personajes, desde el niño del cuento mencionado pasando por la muchacha y los muchachos de ¡Desfloración en el teatro”, “El retorno” y “El fotógrafo”, hasta los transmigrados de “El pan y recuento, son seres fracasados, irredentos, sin destino feliz para sus vidas.
Reconozco al pilluelo de antaño, al buen lector, al rebelde, al perpetrador. Es la escritura del escritor Alfredo Gutarra Luján. Le deseo mucha suerte. Que los apus y las musas lo acompañen y le sonrían siempre.

Apreciación crítica de Rafael Gutarra Luján. Piura, 20 de agosto del 2009. Imagen: Carátula del libro, cuadro “Chaska” del pintor César Yauri.

2 comentarios:

  1. Felicitaciones, Alfredo. Tu trabajo allana el camino de los escritores de nuestra región. Conocí a Humberto Huiza. Hombre sencillo y decente hablar. Espero mantener correspondencia contigo. Aruizan1 hotmail.com, es mi correo.

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  2. Alfredo, mi buen amigo, gracias por el libro que alguna me obsequiaste.. un saludo.. muy buen cuento!!

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